DESPRENDIMIENTO DE RETINA

¿Qué es?
Es la separación de la retina del tejido o capa que está detrás de ella: la coroides. La mayoría de los desprendimientos ocurren porque la retina se rompe, se rasga o se le forma un agujero.
Causas

El desprendimiento se produce al encogerse e inflamarse la gelatina que "llena" el centro del ojo, llamada vítreo. Cuando esto ocurre, el vítreo tracciona o tira de la retina, produciendo agujeros que favorecen el desprendimiento. En ocasiones, los desgarros en la retina provocan también un sangrado si se daña algún vaso sanguíneo.
Menos frecuente es el desprendimiento como consecuencia de un fuerte golpe o del envejecimiento normal, que puede conducir a la retina a un afinamiento y deterioro.

Es más frecuente entre:

  • Adultos mayores de 30 años.
  • Personas miopes.
  • ersonas cuyos familiares ya han tenido un desprendimiento de retina que no haya sido por antecedentes traumáticos.

Existen tipos de estrabismo que se presentan antes de los 6 meses de vida (estrabismo congénito) y otros que aparecen años más tarde. Incluso hay estrabismos de aparición en la edad adulta (estrabismo del adulto).

Síntomas
  • Manchas negras flotando delante de los ojos como si fuesen moscas volantes o flotadores.
  • Rayos o flashes de luz en la periferia del campo visual.
  • Pérdida de la agudeza visual.
Tratamiento

Conviene diferenciar dos estadíos:

  • Roturas y agujeros: Se tratan con láser o aplicación de frío (criocoagulación), para conseguir una soldadura o bloqueo del desgarro. Esto evita que se filtre líquido entre la retina y la coroides y se desprenda la retina.
  • Desprendimiento de retina: Si no se consigue la oclusión, se practica una cirugía.

Cirugía clásica

Se realiza luego del sellado de los agujeros que produjeron el desprendimiento. Consiste en colocar un implante de silicona alrededor del ojo para aproximar la retina desprendida a la zona donde debería estar adherida.

Vitrectomía

En casos complejos es necesario utilizar una técnica más sofisticada llamada vitreotomía. Consiste en sacar el gel que tiene el ojo dentro, el vitreo, y reaplicar la retina.
En ambos casos, tras la cirugía se coloca un gas dentro del ojo, que es muy importante para que la retina se adhiera de una forma adecuada.

Las ventajas de estas cirugías son:

  • En alrededor del 90% de los desprendimientos se logra que la retina se adhiera nuevamente a la pared ocular.
  • Si la retina está nuevamente reaplicada el ojo recupera cierto grado de visión, dependiendo de la extensión del desprendimiento de retina, el tiempo transcurrido desde que la retina se desprendió hasta que fue operada, los procesos inflamatorios que puedan existir en el ojo, etc.
  • Aproximadamente el 40% de los desprendimientos de retina tratados exitosamente logran recuperar una agudeza visual buena. El resto de los casos podrán tener una visión que le permitirá cierto grado de lectura y/o poder manejarse perfectamente en su vida diaria para movilizarse.